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1917: La guerra como experiencia de los sentidos

El Discurso
Martes, 04 de Febrero de 2020

Lo que verdaderamente convierte a 1917 en una pelcula por encima del promedio son sus extraordinarias virtudes tcnicas.       ver galería

Pueden dos hombres salvar a ms de mil? La guerra es un drama colectivo o un suceso de herosmos personales? Por qu alguien sigue adelante aun cuando la lgica indica detenerse? Preguntas como esas sobrevuelan las dos horas de 1917, la ltima pelcula del cineasta britnico Sam Mendes y otra de las grandes favoritas a los Premios Oscar de este ao.

Con su mirada puesta en el recorrido de dos cabos del ejrcito britnico a travs de un campo de batalla para notificarle a un batalln ingls que se dirigen a una trampa, esta pelcula aprovecha un suceso tan conocido como la Primera Guerra Mundial para centrar su accin. Plagada de obstculos, traiciones y trampas, la misin de ambos soldados bien les puede otorgar la gloria o costarles la vida. Es un argumento sencillo afianzado en una magistral puesta en pantalla.

Lo que verdaderamente convierte a 1917 en una pelcula por encima del promedio son sus extraordinarias virtudes tcnicas. Entre ellas, un fino trabajo de edicin entrega un filme aparentemente compuesto por dos planos secuencia de casi una hora de duracin, aunque en realidad cada toma tiene entre 30 segundos y seis minutos. Sin embargo, la pulcritud de los cortes apenas permite encontrar dnde termina una accin y comienza otra.

Empleado unas veces para garantizar la transicin entre los espacios y en otras para sostener el ritmo de la narracin, ese virtuosismo en el montaje esconde un detalle primordial: transmite la misma sensacin de movimiento constante y de lucha contra el tiempo que viven los protagonistas. Y en ese sentido, se erige en uno de los medios para mantener en vilo a una audiencia siempre a la espera de un nuevo suceso.

Mientras tanto, una fotografa que pasa con naturalidad de los primeros planos a las vistas panormicas, garantiza que pocos detalles escapen de esta historia. Siempre sin detenerse, la cmara de 1917 capta tanto el fango, la sangre y la suciedad como los extensos paisajes de desolacin y muerte. El movimiento al interior de las trincheras y el uso del steadicam realzan un punto de vista siempre desde la perspectiva de los protagonistas.

Esa convivencia entre lo inmenso y lo minsculo, entre la gran guerra y la pequeez de dos soldados en medio de ella, confluyen para estructurar una narracin menos enfocada en las acciones del conflicto y ms en las sensaciones que produce. All est otro de sus puntos de apoyo: centrar la mirada en la guerra como experiencia de los sentidos, no como acto de masacre colectiva de personas sin nombre.

Para conseguir ese propsito, la msica y el manejo de los sonidos se erigen en la tercera gran columna del filme. Sam Mendes no solo se vale de la meloda pica habitual en este tipo de obras, sino que junto a ella potencia los pasos, el ruido de las armas o la respiracin como elementos que tambin aportan a la construccin de su discurso.

En un esquema repetido en filmes anteriores y visto con xito hace solo dos aos en otra pelcula blica como Dunkerque, el silencio tiene aqu un peso extraordinario. Articulada con pocos dilogos, 1917 entrega notables instantes donde la ausencia de conversacin se erige en virtud. Entonces solo quedan la guerra, los disparos, la tierra levantada por cada bomba, y una extraa angustia que poco a poco aparece mientras avanza el argumento.

Junto a ella surge tambin una rara nocin de belleza donde no debiera. Melanclico a ratos, intenso siempre, este filme sabe extraer lo hermoso desde un lugar tan horrible como un campo de batalla. As, a la par de la recreacin de los escenarios, el uso de la luz y la sombra y la precisa composicin de cada encuadre, asistimos a una trama sin hroes ni villanos. Solo existen aqu dos hombres marcados por el sacrificio y el herosmo, pero tambin por el miedo.

En esa construccin de personajes radica el punto menos admirable de 1917. Sus dos protagonistas apenas tienen una historia detrs y por momentos parecen solo marionetas colocadas en medio del campo para justificar la altsima calidad de los recursos tcnicos puestos a su alrededor. De uno se sabe que tiene una madre y un hermano mayor; del otro no conocemos nada.

Aunque ese vaco espiritual y personal hasta cierto punto funciona como estrategia para centrar la atencin nicamente en la experiencia de la guerra, a ratos tambin convierte al filme en una sucesin de hechos cada vez ms trgicos. Y en una pelcula centrada en las impresiones y las reminiscencias, faltas as se convierten en un peligro demasiado caro.

Por suerte 1917 tiene virtudes que obligan a regresar a ella luego del ltimo plano. Con una combinacin justa entre lo ntimo y lo glorioso, as como de lo hermoso con lo grotesco, este es un filme que sabe abrir puertas y colocarse con fuerza entre lo mejor de la produccin cinematogrfica del ltimo ao. Simplsima en su historia, pero compleja por cmo la asume, parece decir que la guerra, la muerte y el dolor, son primero que todo golpes para los sentidos.

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