19 de Abril de 2019 | La Realidad Política
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Carlos Fuentes y su activismo social

Renato Consuegra/El Discurso
Domingo, 20 de Mayo de 2012

Porque en toda sociedad la literatura aporta imaginacin y aporta palabra, expreso Fuentes. Foto: Octavio Nava       ver galería

Activista social desde el espacio que se cre dentro de la literatura, Carlos Fuentes era pesimista sobre el futuro de Mxico. Las tentaciones autoritarias que hoy da nos abruman, eran para l una constante. Conocedor y apasionado del poder desde su nacimiento hijo del diplomtico Rafael Fuentes Boettiger, tambin fue embajador de Mxico, saba que el presente estaba lejos de ser aquella democracia de corte europeo por l soada, cuando hablaba de la posibilidad de contar con dos partidos: uno socialdemcrata y el otro demcrata cristiano.

Varias ocasiones reiter en entrevistas que no haba rumbo en el pas y, por tanto, avizoraba el peligro de que los cauces institucionales se desbordaran.

Era tal su inquietud que en su discurso en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara en 2007 expres lo siguiente: La literatura es un estorbo para el orden establecido, pero es una esperanza en los mundos por establecer. Es, en su presente perpetuo, una afirmacin de la vitalidad de las culturas.

Porque en toda sociedad la literatura aporta imaginacin y aporta palabra. No creo que sociedad alguna pueda vivir sin imaginacin y sin palabra. Pero si en las sociedades que se llaman democrticas la imaginacin y la palabra pueden ser objeto de indiferencia, o de perversin a fin de restarles importancia, en los regmenes totalitarios la imaginacin y la palabra son objeto de persecucin devolvindoles toda su importancia.

Porque la palabra y la imaginacin pueden incomodar, y de eso no cabe la menor duda, pues la literatura es pluralista en sociedades que a veces slo invocan la pluralidad en ceremonias pblicas o a la hora de las elecciones. Porque la literatura es atenta, nos obliga a prestar atencin en un mundo a menudo distrado. Y la literatura atenta es un atentado contra las buenas costumbres, la hipocresa y los sepulcros blanqueados.

Es muy interesante recuperar el fragmento donde apunta que en las sociedades llamadas democrticas la imaginacin y la palabra pueden ser objeto de indiferencia mientras en las totalitarias se les devuelve la importancia al ser perseguidas.

Finalmente, abogaba para que la sociedad tomara su rol dentro del Estado y defendiera las libertades antes de ser violentadas. Si en La Muerte de Artemio Cruz nos desvel las formas y costumbres a travs de los cuales se form el Estado mexicano moderno, en Todas las Familias Felices otorg el privilegio de la voz a los silenciados de Mxico que pudieran ser de cualquier parte de Amrica Latina.

Aludi a los temas actuales de la sociedad mexicana: la corrupcin, la inaccin social, el machismo, la abnegacin como opcin de vida de las mujeres, la gran trampa de la religiosidad popular, la violencia delincuencial, la idea de que nada tiene remedio, las parejas gays y la tentacin.

Mantena latente su inters por que a travs de la imaginacin y la palabra se lograra la ciudadanizacin, es decir, la participacin activa de la sociedad; el poder es de sta y no de una lite poltica que se lo apropia frente a la inaccin social, deca.

El poder es una cobarda, es nuestra cobarda, quera decir Augusta en voz alta y no se atreva porque la asaltaba la conviccin de que sus hermanas no entenderan sus palabras. Y tampoco las merecan.

El poder es una cobarda porque no nos atrevemos a ser poderosos. El poder es la papa caliente que tenemos que pasarle a un pobre individuo inerme, desnudo, mediocre, sin imaginacin, espiritualmente desolado, un ser estpido al que ungimos con la corona y cubrimos con el armio que nosotras mismas no nos atrevemos a usar.

Lo malo es que una vez que le entregamos el cetro, el escogido se cree de verdad poderoso. Nos sabe que su fuerza es prestada, la asume sin responsabilidad porque los responsables somos nosotras. Ya no podemos reemplazar al jefe, slo matndolo. Colgndolo de las patas en una plaza pblica, arrinconndolo como a una rata en un patio sombro. Condenndolo al olvido en lo ms alto de una prisin cargada de goteras y privada de palabras.

Ese fue el Fuentes activista social, la literatura se lo permiti y la utiliz.

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