19 de Agosto de 2019 | La Realidad Política
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Nueve mujeres acusan a Placido Domingo de acoso sexual

El Discurso
Martes, 13 de Agosto de 2019

A sus 78 aos, todava llena salas de conciertos alrededor del mundo y contina sumando a los 150 papeles que ha cantado en ms 4 mil presentaciones, ms que ningn otro cantante de pera.       ver galería

Durante dcadas, Plcido Domingo, uno de los hombres ms poderosos y elogiados en el mundo de la pera, ha intentado presionar a mujeres para que tengan relaciones sexuales con l, prometiendo empleos y en ocasiones tomando represalias contra las carreras de aquellas que rechazan sus proposiciones, dijeron numerosas acusadoras a The Associated Press.

Domingo, considerado uno de los mejores cantantes de pera de todos los tiempos, es tambin un prolfico director de orquesta y director de la pera de Los ngeles. Ganador de varios premios Grammy, es una figura muy respetada en su exclusivo mundo descrita por sus colegas como un hombre de prodigioso encanto y energa que trabaja sin descanso para promocionar su rama artstica.

A sus 78 aos, todava llena salas de conciertos alrededor del mundo y contina sumando a los 150 papeles que ha cantado en ms 4 mil presentaciones, ms que ningn otro cantante de pera.

Sin embargo, sus acusadoras y otras personas en la industria dicen que Domingo tiene un lado problemtico: un secreto a voces desde hace tiempo en el mundo de la pera.

Ocho cantantes y una bailarina dijeron a AP que fueron acosadas sexualmente por el superastro espaol, que lleva dcadas casado, en encuentros ocurridos a lo largo de tres dcadas desde finales de la dcada de 1980, en ocasiones en compaas de pera en las que l ocupaba altos puestos directivos.

Una acusadora dijo que Domingo meti la mano bajo su falda, y otras tres dijeron que las bes por la fuerza en la boca en lugares como un vestuario, un cuarto de hotel y un almuerzo de trabajo.

?Una comida de trabajo no es rara?, dijo una de las cantantes. ?Que alguien intente agarrarte la mano durante una comida de trabajo es raro, o que te ponga la mano en la rodilla es un poco raro. Siempre te estaba tocando de alguna manera, y siempre besndote?.

Adems de las nueve acusadoras, otra media docena de mujeres dijeron a la AP que las proposiciones sexuales de Domingo las hicieron sentir incmodas. Una cantante dijo que le pidi varias veces salir en una cita tras contratarla para cantar una serie de conciertos con l en la dcada de 1990.

La AP tambin habl con casi tres docenas de otros cantantes, bailarines, msicos de orquesta, personal tcnico, maestros de canto y administradores, que dijeron haber presenciado comportamiento inapropiado de ndole sexual por parte de Domingo, y que el cantante persegua a mujeres ms jvenes con impunidad.



Siete de las nueve acusadoras dijeron a la AP que sintieron que sus carreras se vieron perjudicadas tras rechazar las propuestas de Domingo, y algunas sealaron que el artista les prometi papeles que nunca se concretaron. Varias dijeron que aunque trabajaron con otras compaas, nunca volvieron a ser contratadas para trabajar con l.

Slo una de las nueve mujeres acept ser identificada: Patricia Wulf, una mezzosoprano que cant con Domingo en la pera de Washington. Las dems solicitaron anonimato, indicando que o bien siguen trabajando en el sector y temen represalias o temen ser humilladas pblicamente e incluso acosadas.

Los testimonios de las acusadoras muestran patrones muy similares de comportamiento, en los que Domingo las contact de forma persistente -a menudo llamndolas repetidas veces a sus casas por la noche-, expres inters en sus carreras y las inst a reunirse con l en privado con el pretexto de ofrecerles consejo profesional.

Ninguna de ellas pudo ofrecer documentacin como mensajes telefnicos, pero la AP habl con muchos colegas y amigos en los que haban confiado. Adems, la AP verific de forma independiente que las mujeres trabajaron donde dijeron y que Domingo coincidi con ellas en esos lugares.

Dos de las mujeres dijeron haber cedido brevemente a las proposiciones de Domingo al creer que no podan poner en peligro sus carreras rechazando al hombre ms poderoso de su profesin.

Una de ellas dijo que tuvo relaciones sexuales con l dos veces, incluida una en el hotel Biltmore de Los ngeles. Cuando Domingo se fue para una actuacin, seal la mujer, dej 10 dlares en la mesilla de noche y dijo ?no quiero que te sientas como una prostituta, pero tampoco quiero que tengas que pagar por el estacionamiento?.

Muchas de las acusadoras dijeron que muchos colegas les advirtieron en repetidas ocasiones que no estuvieran nunca a solas con Domingo, ni siquiera en un elevador. Si lo acompaaban a almorzar o cenar, lo hicieran en un sitio pblico y se abstuvieran de consumir alcohol.

Las mujeres que hicieron las acusaciones eran en su mayora jvenes y estaban comenzando entonces sus carreras.

Varias dijeron haber tomado medidas extremas para evitar a Domingo, como dejar de usar el bao ms cercano a su oficina, pedir a colegas que permanecieran junto a ellas mientras trabajaban y no responder llamadas a sus casas.

La bailarina llamaba su tcnica para evitar al cantante "un amague, una risita y te vas", y una soprano la etiquet como "andar en la cuerda floja".

La influencia de Domingo en el mundo de la pera es tan grande que Wulf fue la nica persona entre las docenas que hablaron con la AP que accedi ser identificada. Y muchos de los que hablaron lo hicieron renuentemente, por miedo a represalias pero tambin por no querer causar daos colaterales a la industria misma.

Pero finalmente, aquellas que hablaron con AP dijeron que se sintieron animadas por el movimiento #MeToo y decidieron que la manera ms efectiva de atacar la conducta sexual inapropiada arraigada en su industria era denunciando el comportamiento de la figura ms prominente de la pera.

"Existe una tradicin oral de alertar a las mujeres sobre Plcido Domingo", dijo una mezzosoprano que trabaj en la pera de Los ngeles pero que no est entre las acusadoras. Hizo eco del consejo que varias mujeres dijeron haber recibido: "Eviten interactuar con l a toda costa. Y definitivamente no estn a solas con l".

"Voy a ser su blanco o no?"

Otra mezzosoprano que est entre las acusadoras tena 23 aos y cantaba en el coro de la pera de Los ngeles cuando conoci al superastro en 1988.

Durante un ensayo de Los cuentos de Hoffman, fue seleccionada para besar a Domingo en la escena de una orga. Dijo que recuerda haberse limpiado la saliva del cantante de la cara tras un torpe beso hmedo y que l le susurr: ?Deseara que no estuviramos en el escenario?.

Luego de ese incidente, Domingo empez a llamarla a casa a menudo, aunque ella no le haba dado su nmero. Le dijo que era una cantante talentosa con un futuro prometedor y que quera ayudarla.

"Yo an no haba comenzado mi carrera. Me sent completamente halagada. Y anonadada. Y emocionada", cont. "Entonces se torn ms aterrador".

?Deca cosas como: ?Ven a mi apartamento. Cantaremos unas arias. Te asesorar. Me encantara escuchar lo que puedes hacer para una audicin??, dijo.

Durante los tres aos siguientes, sealo, l la hizo sentir incmoda por sus muestras de afecto, rodeando su cintura con el brazo o besndola en la mejilla demasiado cerca de la boca. Conoca la clave para entrar a su camerino y lo haca sin invitacin, dijo, con lo que ella supuso que pretenda verla sin ropa.

Domingo era un asesor artstico de la pera de Los ngelels en los 80 cuando alcanz el estrellato global. La revista Newsweek lo apod El Rey de la pera en un reportaje de 1982 y apareci en programas de televisin populares como Plaza Ssamo, donde un personaje, Plcido Flamingo, fue nombrado en su honor. Su colaboracin con los "Tres Tenores", junto al difunto Luciano Pavarotti y Jos Carreras, produjo la grabacin clsica ms vendida de todos los tiempos.

En vez de ofender a Domingo y arriesgar futuros empleos, la mezzosoprano dijo que se esforz por evitar quedarse a solas con l al tiempo que evitaba que se sintiera insultado. Pero l no capt la indirecta, dijo la cantante, y reanud sus intentos inoportunos cada vez que volva a Los ngeles.

Una noche, dijo, acept reunirse con Domingo alrededor de las 11 de la noche ?y entonces tuve todo un ataque de pnico. Me puse como loca, y dej de contestar al telfono. l llen el contestador, llamndome hasta las 3:30 de la maana?.

Dijo que no report su conducta porque "eso sencillamente no se haca" y tambin tema que cualquier tropiezo arruinara la carrera de ella.

Cantantes y administradores "sonrean y se encogan de hombros", dijo. "Todos me vean corriendo para evitarlo y se rean. As lidiaban todos con Plcido".

Una persona que trabaja entre bambalinas dijo que muchos sentan que Domingo persegua a la mezzosoprano "de una manera que ella no quera. Todos ramos conscientes de eso". Y un cantante y amigo dijo a la AP que recuerda que la cantante le pidi su consejo para navegar la situacin.

La mezzosoprano dijo que cada vez que el astro volva a Los ngeles tena que prepararse psicolgicamente. "Sola prepararme cuando l estaba en la ciudad, pensando, ?Voy a ser su blanco o no? Qu voy a decirle cuando me invite otra vez? Cmo me voy a salir de esto?'"

En 1991, dijo, ?finalmente ced y dorm con l. Se me acabaron las excusas. Fue como ?OK, supongo que esto es lo que tengo que hacer??.

La mujer dijo que tuvo relaciones sexuales con Domingo en dos ocasiones, una en el apartamento de l en Los ngeles y otra en el hotel Biltmore, donde l dej el dinero en la mesilla.

Dijo que el superastro mencion su "supersticin de que tena que estar con una mujer antes de un espectculo" para relajarse y calmar sus nervios.

"Cantar mejor, y todo ser gracias a ti", cont que l le dijo antes de dejarle los 10 dlares para el estacionamiento.

Ella cort el contacto fsico tras el segundo encuentro, una decisin que est segura le cost su carrera con la pera de Los ngeles.

"No tengo una pistola humeante", dijo, pero "para alguien que llamaba y trataba de verme cada ao, cada vez que estaba en la ciudad, el que nunca me haya vuelto a contactar ni contratado es bastante conveniente".

"Cmo decirle no a Dios?"

Otra joven cantante en la pera de Los Angeles, donde Domingo haba sido designado como nuevo director artstico, dijo que empez a llamarla a su casa inmediatamente despus de conocerla en un ensayo en 1988.

?Deca ?Voy a hablarte como el futuro director artstico de la compaa? y hablaba de posibles papeles?, coment. ?Entonces bajaba el tono de voz y deca ?Ahora voy a hablarte como Plcido??, y le peda que quedara con l para beber algo, para ver una pelcula, para ir a su apartamento para que l pudiera prepararle un desayuno.

Durante una de sus frecuentes visitas al camerino de ella, Domingo admir su ropa, se inclin para besarla en las mejillas y coloc una mano en un lateral de su pecho, record.

La cantante, que tena 27 aos y estaba empezando su carrera, dijo haberse sentido atrapada.

?Estaba totalmente intimidada y sent que decirle no a l sera como decirle no a Dios. Cmo le dices que no a Dios??, dijo.

Las llamadas continuaron, y ella dej de coger el telfono. En persona le daba excusas, seal. Estaba ocupada, estaba cansada, estaba casada. Al final, se rindi a ?una sensacin de catstrofe inminente?, de que ?no iba a tener una carrera en la pera si no ceda?.

Dijo haber ido a su apartamento, donde practicaron ?tocamientos? y ?manoseos?.

En los das y semanas posteriores, seal, Domingo la llam muchas veces. ?Me sent como una presa. Me sent como si me estuviera cazando?, dijo.

La cantante dijo que una vez Domingo tom el control de las decisiones de reparto en la pera de Los Angeles en 2000, nunca volvi a contratarla.

Otra cantante que trabajaba en Los ngeles a mediados de la dcada de 2000 dijo a AP que ya conoca la reputacin de Domingo cuando mostr un gran inters en su carrera, y se asegur de tener siempre una excusa para marcharse justo despus de trabajar.

Sin embargo, una noche tras el ensayo la tom por sorpresa al preguntarle si poda llevarle a casa, lo que le pareci ?ridculo. Por qu no iba a tener Plcido Domingo cmo llegar a casa? Pero, qu iba a hacer??.

En el auto, seal, le puso la mano en la pierna, le dijo que estacionara cerca de su edificio y entonces ?se inclin e intent besarme?. La invit a subir, lo que ella evit diciendo que tena otros planes.

Varias semanas ms tarde, seal, Domingo se le acerc una noche que saba que tena trabajo hasta tarde y la invit a su apartamento para repasar un aria.

Ella fue, seal, porque ?sent que haba alargado esto y le haba evitado durante seis semanas, y es Plcido, y es mi jefe y me est ofreciendo trabajar conmigo en este papel?.

Tras servir dos copas de vino, seal, ?se sent en el piano de cola y s que cantamos esa aria, y trabajamos en ella. Y me dio consejos y me hizo muchos elogios?.

Pero entonces, seal, ?Cuando terminamos, se puso de pie y meti la mano en mi falda, y ah fue cuando tuve que salir de ah?.

?Me fui a casa y estaba aterrada de volver a trabajar?, dijo. ?Estuve paralizada de terror todo ese contrato?.

Desde entonces ha cantado en la pera Metropolitana de Nueva York, la pera de San Francisco y otros lugares, pero nunca ha vuelto a ser contratada para cantar en la pera de Los ngeles o con Domingo.

En la pera de Washington, donde Domingo fue director artstico y despus director general durante 15 aos, la mezzosoprano Patricia Wulf dijo que el astro le susurraba la misma pregunta noche tras noche.

?Cada vez que bajaba del escenario, estaba entre bambalinas esperndome?, dijo. ?Se pegaba a m, todo lo cerca que poda, pona su cara directamente junto a la ma, bajaba el tono de voz y deca, ?Patricia, tienes que irte a casa esta noche???.

Ella le rechazaba, pero Domingo no cesaba en sus proposiciones, seal.

Lleg un momento, dijo Wulf, en el que intentaba esconderse de l tras un pilar. Tambin se esconda en su camerino y asomaba la cabeza para asegurarse de que no estaba en el pasillo para marcharse.

?En cuando te apartas y sales, piensas ?Acabo de arruinar mi carrera?? y as fue durante toda la produccin?.

Una bailarina que trabaj con el astro en varias ciudades dijo que de forma intermitente durante aproximadamente diez aos en la dcada de 1990, recibi llamadas insinuantes de Domingo, que dejaba explcitos mensaje que ella escuchaba perpleja con su marido.

Domingo le peda que quedara con l en lugares como su habitacin de hotel. Ella dijo que solo se reuni con l para comer, siempre planteado como una comida de trabajo. Sin embargo, seal, las manos d Domingo acaban en su rodilla, o la tomaba de la mano, o la besaba en la mejilla de una forma que la haca sentir incmoda.

La bailarina dijo que sola comentar el tema con su esposo, preguntndose: ?Entiende el riesgo en el que me pone, que podra arruinar mi matrimonio, arruinar mi trabajo??.

?Cuando trabajas para el hombre ms poderoso en la pera, intentas seguirle el juego?, dijo.

Una tarde, cuando trabajaban juntos en la pera de Washington, Domingo le pidi que comiera con l en el restaurante de su hotel para hablar de trabajo, seal. Al terminar la comida, dijo que tena que pasar por su habitacin antes de que fueran caminando al ensayo.

?Me llev a su habitacin, se supona que para coger sus cosas, y me invit a entrar?, dijo. ?Y empez a abrazarme y besarme?.

Ella dijo que le apart e insisti en que tena que llegar al ensayo.

?Cuando estuvo claro que no iba a acostarme con l, simplemente me acompa al ascensor y volvi a su habitacin?, dijo. ?Se abrieron las puertas del ascensor y me derrumb. Simplemente me qued en el suelo del ascensor, sudando sin parar?.

Un exadministrador de pera dijo haber sabido durante aos que Domingo estaba ?persiguiendo constantemente? a la bailarina. Y un director amigo de la artista dijo que recordaba cmo despus de ?decirle no a Domingo, se vio apartada durante varios aos?.

Tras el incidente en el hotel, la bailarina dijo que no trabaj con el astro en varios aos.

?Hubo aos en los que estaba destrozada por eso y asustada de que no volveran a contratarme?, dijo la bailarina. Al final, seal, ?volv a tener su visto bueno?.

?Lo que hizo est mal?, dijo. ?Utiliz su poder, acech a mujeres, puso a mujeres en posiciones vulnerables. Hay gente que se ha quedado fuera del negocio y se ha visto expulsada solo por someterse o no someterse a l?.

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