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Zona Arqueolgica Cantona reabierta


Lunes, 09 de Abril de 2012

La Zona Arqueolgica de Cantona, en Puebla, considerada la ciudad ms extensa de Mesoamrica Foto INAH       ver galería

La Zona Arqueolgica de Cantona, en Puebla, considerada la ciudad ms extensa de Mesoamrica, aument sus espacios de visita de 12 a casi 20 hectreas, luego de intensos trabajos arqueolgicos realizados durante los ltimos cuatro aos por expertos del Instituto Nacional de Antropologa e Historia (INAH-Conaculta); aunado a ello est por concluir la creacin del Museo de Sitio de Cantona, a inaugurarse a finales de este mes.

Edificado al oriente del estado de Puebla, en los lmites con Veracruz, este sitio que los arquelogos consideran fue, probablemente, habitado por grupos olmecas-xicalancas, ahora muestra al pblico 29 conjuntos arquitectnicos ms, en los que se distribuyen alredor de 150 estructuras prehispnicas, entre ellas pirmides y juegos de pelota, que fueron explorados y consolidados entre 2007 y 2011.

Adems de la apertura de nuevos espacios de visita, el INAH ultima detalles del museo de sitio, en el que los visitantes podrn admirar las piezas arqueolgicas que se han rescatado en la zona durante 19 aos de investigaciones continuas, y que adems facilitarn la comprensin de la organizacin de esta ciudad mesoamericana contempornea a Teotihuacan que rompi esquemas.

El arquelogo ngel Garca Cook, director desde 1993 del Proyecto Arqueolgico Cantona, inform que la consolidacin de los 29 conjuntos arquitectnicos, entre los que destaca un juego de pelota y un grupo de terrazas y vas de circulacin, han permitido aumentar los espacios de visita, que hasta 2007 comprendan aproximadamente 12 hectreas, a cerca de 20 al da de hoy. Con estos trabajos estamos casi al doble de lo que tenamos.

Para dar una idea de la extensin de Cantona, el arquelogo coment que en los 14.5 kilmetros, hay 27 Juegos de Pelota, ms de siete mil patios habitacionales an sin explorar, sobre los que se conservan los vestigios de los cimientos de las casas, una acrpolis con muchos edificios y templos, mltiples plazas cvico-religiosas; alrededor de 550 talleres, tanto estatales como familiares, en los que se elaboran artefactos de obsidiana y alrededor de cuatro mil vas de comunicacin.

Calles, calzadas cerradas, pasillos y callejones privados comunicaban a toda la poblacin al interior de la ciudad, estas vas fueron construidas al nivel del piso, elevadas o enterradas, la mayora empedradas, mientras que otras se pavimentaron con lajas. Cantona se dividi para su estudio en tres grandes unidades: la Sur, la Centro y la Norte, en la Sur est el centro cvico-religioso principal, donde se realizaban las grandes ceremonias.

El arquelogo Garca Cook explic que de toda esa magnificencia constructiva, hasta 2007 slo era posible visitar 17 conjuntos arquitectnicos, con alrededor de 300 estructuras, entre ellas cinco juegos de pelota, denominados 5, 6, 7, 22 y 23.
Entre 2007 y 2011 consolidamos 29 conjuntos ms, entre ellos un juego de pelota, con lo que quedaron abiertos al pblico un total de seis. Cada uno de estos espacios tiene una pirmide, una o dos plazas y la cancha, elementos todos alineados, cuya distribucin se ha denominado como tipo Cantona.

Otro grupo arquitectnico restaurado durante los ltimos aos, dijo, es la Plaza de los Cuchillos Fros, donde en tiempos prehispnicos se realizaban sacrificios humanos con grandes artefactos de obsidiana; en anlisis realizados en algunos de estos materiales se identificaron restos de eritrocitos (componente sanguneo), fibras musculares y piel.

De este conjunto arquitectnico destaca una pirmide a la que los antiguos habitantes le destruyeron las escaleras por motivos rituales como lo hicieron con otros templos, mismas que no restauramos para no romper la historia del edificio, inform Garca Cook.

Tambin ya se pueden visitar otra pirmide ubicada al sur del Juego de Pelota 7, conocida como Unidad 20; se trata de uno de los edificio ms antiguos, que dej de ser usado en 300 d.C.; adems de una unidad de tipo habitacional de 110 metros de largo por 70 de ancho.

Asimismo, aadi el arquelogo del INAH, se consolid la Plaza Poniente, donde el visitante ahora tiene la oportunidad de observar una pirmide que data de 200-300 a.C., y que fue abandonada hacia 600 d.C. De igual manera, se intervino un conjunto habitacional ubicado al sur de dicha plaza y otro edificio piramidal de grandes dimensiones.

Garca Cook indic que adems se abri un nuevo acceso, el suroeste, que se suma al del poniente, por donde sube la gente para visitar el centro cvico-religioso principal; se restauraron el total de terrazas que unen ambos caminos, lo que permite al pblico visualizar cmo la ladera de lava sobre la que est construida Cantona, estaba revestida de terrazas, hechas por los antiguos habitantes de la urbe, las que hacan las veces de fortaleza.

En la parte baja de la ciudad estaba el rea habitacional, ah los especialistas lograron la restauracin de 19 conjuntos de restos de viviendas ms, con lo que actualmente tenemos 24 unidades trabajadas, 16 de ellas de carcter popular y 8 de elite , adems de algunas calzadas.

Una ciudad sui generis

Cantona rompi los esquemas que tenamos de Mesoamrica, afirm el arquelogo ngel Garca Cook, porque se trat de una ciudad muy importante que se ubic justo en la mitad de un corredor comercial que comunicaba a la Cuenca con el Golfo de Mxico y Oaxaca, de manera que su estudio es de gran relevancia para la investigacin y para la interpretacin de las grandes urbes Teotihuacan y Cholula en el Altiplano Central.

Desde ah, Cantona compiti con la Ciudad de los Dioses por el comercio de obsidiana. El control de este mineral de color gris casi negro que obtena del yacimiento de Oyameles-Zaragoza, fue similar al de Teotihuacan con la obsidiana verde de la Sierra de las Navajas, porque hemos encontrado artefactos del mineral trabajado por Cantona en sitios muy alejados, principalmente al sur y sureste de Mxico , lo que supone una fuerte exportacin.

En Cantona hemos descubierto alrededor de 350 talleres en una superficie de 18 o 19 hectreas, a los que hemos considerados de tipo estatal; y ms de 200 familiares, ubicados en el interior de conjuntos habitacionales, donde se tallaba la obsidiana para crear artefactos de uso domstico.

El investigador coment que en lo que respecta a la arquitectura de Cantona, sta se contrapone a la planificacin de las ciudades del periodo Clsico (200-900 d.C.), porque era asimtrica, en contraste con el equilibrio del resto de las urbes mesoamericanas. Aqu, al contrario, la asimetra era una caracterstica que se buscaba, lo mismo que la elaboracin de edificios y templos sin estuco, ni ningn tipo de recubrimiento sobre los muros, los cuales se unieron slo con tierra, no porque se desconociera el uso de otros materiales, sino porque se careca de agua.

Otra caracterstica aadi es que en Cantona las casas tenan mayor espacio; mientras en Teotihuacan haba un conglomerado de condominios saturados, aqu las unidades habitacionales eran cerradas por muros perifricos, y cada una tena de 600 a 1,500 metros o ms, donde habitaba una familia extensa, cuyos miembros vivan en total independencia como si se tratara de una propiedad privada.

Finalmente, Garca Cook refiri que por tales caractersticas, hasta los aos 80, durante las primeras exploraciones de Cantona, se pensaba que era una ciudad del Preclsico (1200 a.C.- 200 d.C), s hubo ocupacin en esa poca temprana, pero su auge fue poco despus de 300 a 550-600 despus de Cristo, y continu habitada hasta el periodo Posclsico Temprano (1000 d.C.), sobreviviendo a Teotihuacan y Cholula, con su gran comercio de obsidiana gris. Al caer estas dos grandes ciudades, Cantona pas a ser la urbe ms grande en dimensiones y poblacin de todo el Altiplano Central.

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