19 de Agosto de 2019 | La Realidad Política
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Como le dices que no a Dios?, testimonios en contra de Placido Domingo

El Discurso
Miercoles, 14 de Agosto de 2019

Otra bailarina que trabaj con el astro en varias ciudades dijo que un insinuante Domingo la llam de noche de forma intermitente durante cerca de una dcada durante los aos 90 del siglo pasado. Foto: PI/Armando Arorizo       ver galería

A continuacin algunos de los testimonios de las mujeres que acusan al tenor Plcido Domingo de supuesto acoso sexual:

Una sostuvo que tuvo relaciones sexuales con l dos veces, incluida una en el hotel Biltmore de Los ngeles. Cuando Domingo se fue para una actuacin dej 10 dlares en la mesilla de noche y expres: ??No quiero que te sientas como una prostituta, pero tampoco quiero que tengas que pagar por el estacionamiento. Deca cosas como: Ven a mi apartamento. Cantaremos unas arias. Te asesorar. Me encantara escuchar lo que puedes hacer para una audicin?.

La mezzosoprano narr que cada vez que el astro volva a Los ngeles tena que prepararse sicolgicamente. ??Sola prepararme cuando l estaba en la ciudad, pensando, ?Voy a ser su blanco o no? Qu voy a decirle cuando me invite otra vez? Cmo me voy a salir de esto????

La mujer revel que tuvo relaciones sexuales con Domingo dos veces: una en el apartamento de l, en Los ngeles, y otra en el hotel Biltmore;ah l dej el dinero en la mesilla. Refiri que el superastro mencion su ??supersticin de que tena que estar con una mujer antes de un espectculo?? para relajarse y calmar sus nervios. ??Cantar mejor, y todo ser gracias a ti??, cont que l le expres antes de dejarle los 10 dlares para el estacionamiento.

Estaba totalmente intimidada y sent que decirle no a l sera como decirle no a Dios. Cmo le dices que no a Dios?, aadi.

??Me vino a recoger en su BMW y me sub al auto con l. l estaba muy emocionado. Me estaba tocando la rodilla. Me puse en modo actuacin para poder vivir conmigo misma??, asent. Cont que fueron a su apartamento cerca del pabelln Dorothy Chandler de la pera, donde los aguardaba el champn.

??Estbamos sentados en el sof en un momento, y l empez a besarme??. Entonces l la llev a su habitacin y le quit la ropa antes de desvestirse, y practicaron ??toqueteos?? y ??manoseos??.

??Absoluta y ciertamente eso era acoso sexual??

Patricia Wulf, mezzosoprano que trabaj con Domingo, dijo que ste la confrontaba noche tras noche con la misma pregunta susurrada.

??Cada vez que yo sala del escenario, l estaba entre bastidores esperndome??, narr. ??Vena directo hacia m, acercndose tanto como poda, pona su cara justo en mi cara, bajaba la voz y deca, ?Patricia, tienes que irte a casa esta noche????

??Tienes que entender que cuando un hombre tan poderoso ?l es casi como un Dios en mi industria? se acercaba y me deca eso, lo primero que se me pasaba por la cabeza era ?qu!??

??Lleg a un punto en el que cuando me bajaba del escenario trataba de escabullirme tras una columna, y l todava consegua la manera de encontrarme.??

??Absoluta y ciertamente, eso era acoso sexual. Cuando un hombre se te acerca de esa manera y te pregunta con una sonrisa burlona si tienes que irte a casa, repetidas veces, no puedo concluir ms que l quera acostarse conmigo. En especial con su reputacin para eso.

??Me pronuncio porque espero poder ayudar a que otras mujeres se pronuncien, o sean lo suficientemente fuertes como para decir no??, asever.

??Al principio, no tena miedo. Pens que poda manejarlo??, relat otra cantante. Sin embargo, una noche tras el ensayo la tom por sorpresa al preguntarle si poda llevarlo a su casa. ??La idea era ri-dcula: Por qu no iba a tener Plcido Domingo cmo llegar a su casa? Pero, qu iba a hacer??

A mitad de camino l le puso la mano en la pierna y cuando estaban llegando a su edificio le dijo que estacionara frente a una entrada lateral.

??Se inclin e intent besarme?, y la invit a subir, pero ella le dijo que tena otros planes.

Pero entonces, seal, ??cuando terminamos se puso de pie y meti la mano en mi falda, y fue cuando tuve que salir de ah??.

Otra bailarina que trabaj con el astro en varias ciudades dijo que un insinuante Domingo la llam de noche de forma intermitente durante cerca de una dcada durante los aos 90 del siglo pasado, dejndole mensajes desvergonzados que luego escuchaba perpleja con su marido. Domingo le peda que se encontrara con l en lugares como su habitacin de hotel, pero ella slo lo vea para almorzar, siempre planteado como una comida de trabajo. Sin embargo, acot que las manos de Domingo acababan en su rodilla, o la tomaba de la mano, o le besaba en la mejilla de una forma que la haca sentir incmoda.

??Cuando trabajas para el hombre ms poderoso en la pera, intentas seguirle el juego?, expres, al tiempo que se cuid de insultarlo.??Me llev a su cuarto, supuestamente para coger sus cosas, y me invit a entrar. Y empez a abrazarme y besarme. Hubo aos en los que estaba destrozada por eso y asustada de que no volvieran a contratarme?, destac. Pero con el tiempo, ??volv a tener su visto bueno. ?Utiliz su poder, acech a mujeres, puso a mujeres en posiciones vulnerables. Hay gente que se ha quedado fuera de la industria y se ha visto expulsada slo por someterse o no someterse a l.?

Las persecuciones de Domingo se extendieron ms all de las salas de conciertos, segn una joven cantante que comparte que lo conoci en Italia durante un viaje de mochilera. Cursaba una maestra en la escuela de artes Juilliard cuando pas el verano de 1992 viajando por Europa con su hermana. Durante su estancia en un hotel barato de Roma a las afueras del Campo de Fiori, una maana se puso a cantar en la ducha con la ventana abierta. El portero de un hotel de lujo cercano grit preguntando quin cantaba, y dijo que Domingo se estaba alojando en su hotel y la haba odo.

??Expres que tienes una voz hermosa y que desea conocerte??, indic el portero, segn cont.

Domingo, quien interpretaba Tosca para una produccin que se transmitira en vivo alrededor del mundo, le envi un mensaje pidindole que se reuniera con l a las 10 de la noche en otro hotel. La cantante narr que entr al vestbulo del hotel y avis al recepcionista que estaba ah para encontrarse con el tenor. La llevaron hasta la azotea, donde haba una mesa dispuesta y Domingo apareci vestido en una elaborada bata y una camisa blanca holgada con una hermosa joven morena tomada de su brazo.

??Todo pareca como sacado de una pelcula??, manifest.

Insisti en que fuera a verlo a la pera Metropolitana. ??Dijo que crea que poda ayudarme con mi carrera.??

De regreso en Nueva York, fue a una actuacin de Domingo y lo busc tras bambalinas; l se acord de ella y le pidi su nmero telefnico.

??Estaba enamorada con toda esta situacin y emocionada de conocer a esta persona famosa??, dijo. ??Entonces comenc a recibir llamadas telefnicas.Fue tenaz. No dej de llamar. Las primeras veces lo rechac, sigui llamando y dejando mensajes. Tuve miedo.

??Su agresividad era demasiada como para pensar que no tena un motivo oculto?, aadi.

Otra soprano dijo que sinti que haba alcanzado el pinculo de su carrera cuando surgi la oportunidad de trabajar con Domingo en la Met en 2002. El tenor era su dolo.

Una noche durante un intermedio, refiri, Domingo la visit en su camerino: ??Le puse la mejilla pero l me volte la cabeza y me bes en los labios??. Cuando se apart, Domingo le pregunt: ??Entiendes??

??S??, respondi. ??Eso es todo lo que dije. Pero para m, fue la muerte de un hroe. Esa fue la muerte de mi sueo.??

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