Prisionero en Guantánamo enfrenta un limbo legal
Andrew O. Delsky/AP
Sábado, 26 de Mayo de 2007
| El-Banna, lleva dos años de arresto, donde los abogados aseguran que hay errores de inteligencia Británica. Foto AP
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E.U.A., 26 de mayo. Jamil el-Banna ha estado detenido por Estados Unidos durante cinco años sin ninguna acusación formal; arrestado en Africa, supuestamente torturado en un reducto de la CIA en Afganistán y luego preso en Guantánamo. Sus defensores dicen que todo eso se debe a fallas en la inteligencia británica.
Ahora sus abogados tienen una nueva preocupación. El gobierno británico les informó el viernes que Estados Unidos había autorizado la transferencia de el-Banna a su Jordania natal, donde dice haber sido torturado antes de ser refugiado político en Gran Bretaña en 1997.
Los abogados dijeron que enviarlo de regreso equivaldría a una "subcontratación de tortura" por parte de Estados Unidos.
"Vamos a bloquear su entrega a Jordania", dijo a la AP el abogado Clive Stafford Smith. "Por cierto estaría fuera de Guantánamo, pero sería como ir de mal en peor".
El comandante naval Jeffrey Gordon, un vocero del Pentágono, se negó a discutir el caso de el-Banna, que está acusado en España por unirse supuestamente a un grupo terrorista, y quien admite tener vinculación con extremistas islámicos pero niega tener que ver con al-Qaida u otra actividad terrorista.
El primer ministro británico Tony Blair dijo recientemente al Parlamento que se opone al regreso de el-Banna a Gran Bretaña, donde viven la esposa del detenido y sus cinco hijos británicos y donde _según un legislador de la oposición_ errores en el manejo de informaciones de inteligencia llevaron a su arresto.
Documentos de inteligencia censurados que Gran Bretaña entregó a los abogados defensores y una transcripción de una audiencia en Guantánamo, ambos observados por la Associated Press, rastrean la historia de el-Banna.
Sus dificultades comenzaron cuando un oficial del servicio de inteligencia británico MI5 visitó su hogar cerca de Londres una mañana de octubre del 2002 y trató de convertirlo en un informante pago.
El-Banna, que es de origen palestino, vivía cómodamente en Gran Bretaña reparando automóviles para vender en subastas y ejerciendo curaciones espirituales mientras mantenía a su familia. Pero después de los ataques terroristas del 2001 en Estados Unidos, los espías británicos se interesaron en él debido a su relación con musulmanes radicales.
Abu Qatada, un clérigo musulmán a quien un juez español describe como "embajador espiritual en Europa" de Osama bin Laden, había sido vecino de el-Banna en Pakistán, donde éste trabajó a principios de la década del 90 para una beneficencia saudí que ayudaba a refugiados afganos.
En Jordania, el-Banna pertenecía a un grupo radical de apoyo a los palestinos vinculado con Irán y Siria, que es lo que lo metió en dificultades con las autoridades jordanas.
El-Banna también había hablado con Imad Barakat Yarkas, supuesto líder de una célula de al-Qaida posteriormente preso en España, y fue uno de centenares de musulmanes que asistían regularmente a los sermones en la mezquita londinense de Abu Qatada.
Pero el oficial del MI5 escribió que el-Banna "no dio ningún indicio de estar dispuesto a cooperar con nosotros".
Sus abogados confirmaron que no quería convertirse en informante.
"El no tenía nada que ver con el extremismo islámico ni deseaba llevar la vida de un informante", dijo Stafford Smith. "Estaba muy feliz con la vida que vivía; no quería el dinero de ellos y tenía cuatro (ahora cinco) hijos jóvenes que cuidar, que no tenían por qué estar expuestos al peligro".
Sin que el-Banna lo supiera, su amigo Bisher al-Rawi, un iraquí residente en Gran Bretaña, ayudaba al MI5 a vigilar la comunidad musulmana en Londres.
En ese entonces Abu Qatada estaba escondido para evitar ser arrestado según las leyes antiterroristas británica, y al-Rawi transmitía mensajes entre el MI5 y el clérigo. El-Banna, por su parte, a veces llevaba a la esposa e hijos de Abu Qatada al escondite del imán como un favor a al-Rawi, dijeron los abogados defensores.
Al-Rawi también reclutó a el-Banna para el viaje que concluyó con el arresto de ambos en Africa. El-Banna, quien en ese entonces recibía pagos de bienestar social mientras trabajaba clandestinamente, planeaba administrar una planta de aceite de maní en Gambia y el oficial del MI5 le aseguró que podía viajar.
Pero el-Banna y al-Rawi fueron detenidos en el aeropuerto de Gatwick al día siguiente. Según un memo del MI5 escrito ese día _1 de noviembre del 2002_, "algún tipo de artefacto electrónico casero" hallado en la bolsa de al-Rawi pudo haber sido usado en una bomba en un automóvil.
Las autoridades británicas los dejaron en libertad tres días después y les permitieron viajar al Africa tras decidir que se trataba sencillamente de "un cargador de pilas que había sido modificado por al-Rawi para aumentar su poderío".
Pero su suerte quedó sellada cuando el MI5 envió el memo del 1 de noviembre a la inteligencia estadounidense y alertó a la seguridad de Gambia, que arrestó a los dos amigos y los entregó a la CIA.
Un memo del MI5 diez días después notó que los dos habían sido puestos en libertad en Gran Bretaña porque el artefacto en cuestión no era nada sospechoso. Pero ese memo nunca fue entregado a la inteligencia estadounidense, dijeron los abogados de el-Banna y la legisladora Sarah Teather, cuyos representados incluyen la familia de el-Banna.
Una demanda que el abogado Brent Mickum interpuso el 26 de abril ante un tribunal de apelaciones denuncia que, mientras estaba en custodia de la CIA, el-Banna fue interrogado, golpeado y sometido a técnicas de coacción. Sostiene que fue llevado a Afganistán, donde fue torturado en uno de los lugares secretos de la CIA.
Al-Rawi también fue llevado a Afganistán, y varios meses después los dos fueron trasladados a Guantánamo.
El vocero de la CIA Paul Gimigliano desmintió que hubiesen ocurrido abusos.
La secretaría del interior de Gran Bretaña, de la que depende el MI5, se negó a discutir el caso.
El-Banna, que cumple 45 años el lunes, dos años después de su arresto enfrentó un tribunal de revisión en Guantánamo para determinar si era un combatiente enemigo. La transcripción revela que el Pentágono no tenía su nombre correcto.
Incluso un sumario dice erróneamente que el-Banna "fue arrestado en Gambia cuando intentaba abordar un avión con un equipo que semejaba un artefacto electrónico casero".
"La tragedia es que es inocente", dijo Mickum. "Jamil es un peón trágico en el sistema, prisionero de un limbo legal, donde no tiene absolutamente ningún derecho ni enmiendo ante un tribunal".
Al-Rawi fue puesto en libertad de Guantánamo en marzo después que se reveló la ayuda que había prestado al MI5.