08 de Diciembre de 2019 | La Realidad Política
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Un infame ardid

Cubadebate.cu/ElDiscurso/Elsa Claro
Lunes, 11 de Noviembre de 2019

El neoliberalismo nuca tolero un gobierno encabezado por un indigena. Foto Cubadebate       ver galería

Un Infame Ardid
Elsa Claro
Cubadebate

La bandera en el piso, sobre ella la biblia y encima una carta de renuncia destinada a Evo Morales. El mensaje, intrincada mezcla de absurdidad y prepotencia, mesianismo podrido e impunidad tpica de quien se sabe amparado por poderes imperiales, tienen la miserable elocuencia de quien se auto otorga el derecho a poner la principal ensea patria en el suelo y usar un smbolo religioso como parte de un simulacro execrable.

El oficiante fue el ultraderechista Luis Fernando Camacho, cabeza del proceso golpista contra un digno presidente que ocupaba su puesto por eleccin ciudadana, pero a quien este farsante tild de dictador.

Aparte del irrespeto al blasn patrio y al emblema mstico, desat el caos durante tiempo maquinado, con asaltos a viviendas de funcionarios y el vil chantaje para obligarles a renunciar, secuestrando familiares o practicando un acoso tpicamente fascistoide, buscando dejar solo al jefe de estado.

Borracho con el xito, dijo que iba a juzgar a Evo, Liniera y sus ministros. Eso, dijo, ?se llama justicia divina?. Lleg Dios a la tierra y no nos dimos cuenta?

Es de temer que lleve a extremos lo que en extremos se desarrolla. Este oligarca cruceo ya declar que la Polica y las Fuerzas Armadas emprendieron la bsqueda de Evo Morales. Fue nombrado capataz de la hacienda y tampoco nos percatamos? Peligroso, muy comprometido, que este animal poltico, encabece una situacin tan impura y maloliente.

Carlos Mesa, coautor del desmadre en curso, cree que cobrar los agrios frutos de cosecha tan vil, pero es muy posible que no tarde en llegarle la decepcin ms rotunda y le dejen en el camino, si a Washington y a los autcratas bolivianos deja de serles til.

Otros cmplices no tardan en mostrar la uas. La cancillera colombiana emiti un aviso oficial, solicitando una reunin urgente del Consejo Permanente de la Organizacin de Estados Americanos. La OEA tuvo y tiene un rol especfico en este complot antidemocrtico. Su parcializado dictamen sobre el recuento de votos, aludiendo a la ?alta improbabilidad estadstica? de un triunfo por ms de diez puntos, entre otras difusas imputaciones, otorg visado a quienes solo interesa sus haberes y poderes. Imposible esperar del diablo que santifique su propia obra.

Una que el Departamento de Estado norteamericano elogia en un comunicado, como un trabajo muy profesional de los auditores sobre las elecciones del 20 de octubre. La propuesta de efectuar nuevas elecciones con otro consejo electoral, fue asumida de inmediato por Evo Morales, las dos exigencias, sin embargo, fueron ignoradas, porque el inters no estaba centrado en nuevos comicios sino en anular los ocurridos y desplazar a su molesto ganador del cargo.

Estados Unidos y sus secuaces estn echando por la borda argumentos y tpicos clsicos. Ya no es suficiente realizar ?elecciones libres?. Si el resultado no les conviene, la anulan de inicio o en otro momento. Es lo practicado contra Manuel Zelaya en Honduras, Fernando Lugo en Paraguay, o en Brasil, al destituir a Dilma Roussef, o encarcelar a Lula. Golpes tradicionales o con vestidura institucional mediante fabricacin de delitos, tan inexistentes como las armas de destruccin masiva en Irak, nunca encontradas.

La derecha antinacionalista del Continente, desde su retorno al poder, cumpli con las instrucciones de ya-se-sabe-quin, destinadas a desarticular los instrumentos integracionistas y de proteccin mutua que, con anterioridad ayudaron a neutralizar situaciones similares a la de Bolivia en este momento. Esa es la razn verdadera de repeler la Unasur, privndola de sede o abandonndola. Se equivocaron al suscribirse al proyecto, intimidados quiz por la oleada progresista, o despus, cancelando los buenos auspicios de bloque unitario?

No es de extraar con Almagros, Bolsonaros, Macris, Moreno y Duque en ventanilla, o un Donald Trump que emite notificaciones asegurando que su gobierno trabajar "para asegurar que la democracia de Bolivia perdure". El golpe es democrtico, el gobierno legtimo no. Esa es la admonicin posiblemente dirigida a los nuevos actores polticos en Latinoamrica que pudieran contravenir o no plegarse a las rdenes decretadas en la Casa Blanca.

La advertencia tiene serias connotaciones y haber invalidado, no en buena lid, sino con malas artes, un mandato exitoso y con resultados perceptibles para la mayora, indica la disposicin a mantener y darle crecimiento a las acciones contra Venezuela o Cuba y ponerle bridas a gobiernos ms cercanos a sus pueblos, establecidos o por estrenar.

No se excluye el mensaje con destino a quienes en Chile, estn hartos de injusticia y abusos, o para que se sientan a salvo los aprovechados de iniquidades sin cuento.

Sebastin Piera, tan activo contra el pas bolivariano, no defiende la institucionalidad ni los parmetros legales violentados en Bolivia. Tampoco Mauricio Macri, otro activista anti venezolano de marca, o el testaferro de lvaro Uribe, Ivn Duque. Menos se debe esperar a Jair Bolsonaro. Todos son personajes apurados por hacerle coro a EE.UU. y lerdos en cuanto a defender asuntos cercanos con limpieza. Son una vergenza hemisfrica.

Sin embargo, Rusia, Espaa o Mxico se pronunciaron en contra de los traumticos acontecimientos, llamando a respetar la vida del jefe de estado depuesto y un rpido retorno a la normalidad. Igual personalidades como Alberto Fernndez ("el quiebre institucional en Bolivia es inaceptable") y Cristina Fernndez; Gustavo Petro en Per y por Europa el britnico Jeremy Corbyn y el espaol Pablo Iglesias, fueron los primeros en reaccionar ante algo catastrfico, capaz de dar malignos coletazos.

Si Bolivia no tuviera litio y otros bienes y si Evo no hubiera nacionalizado distintos recursos naturales para beneficio de su gente, si no fuera indgena, a nadie le hubiera interesado su gestin ni destituirle. Vuelve a tomar el carcter de sitio donde mayor cantidad de asonadas golpistas se acumulan. Regresa a las etapas de desasosiego y degradacin social.

El drama cierne fatales contingencias, insisto en expresarlo, hacia otras causas y transcursos.

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