15 de Agosto de 2018 | La Realidad Política
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Opiníon
por: Ernesto Osorio
SAFE en HOME.- A Olivia Alejandra



Tuvo que pasar una semana para que alguien se acordara de ella.

Para ella no hubo horas, palabras y condenas enrgicas desde las tribunas ms altas de este pas.

A ella no se le dedicaron cadenas o #hastags en redes sociales; ni mucho menos espacios abiertos en medios de comunicacin, blogs, boletines y toda clase de publicaciones para condenar el artero crimen en su contra.

No tena apellido gremial.

Para ella, no hubo un Ya basta!

Tuvo que pasar una semana para que mis colegas dieran un poco de atencin a su historia de vida.

Ella no era activista, tampoco se dedicaba a incomodar gobernadores o a retratar injusticias como las que todos los das se cometen, no solo en Veracruz, sino en todo Mxico. No posea micrfonos, ni cmaras fotogrficas.

Lamentablemente, mis amigas, las feministas y colegas tampoco le brindaron la misma atencin que a Nadia Vera, incansable defensora de los derechos humanos.

Tampoco le dieron la atencin como la que le brindaron a "la colombiana" Mile Virginia Martin, ahora estigmatizada como "sospechosa" slo por tener joyas, dinero y un automvil; y tampoco fue la misma cobertura la que le dieron a la maquillista Yesenia Quiroz de tan solo 18 aos.

No. Para ella no hubo lagrimas pblicas, ni discursos lastimeros o combativos. Tampoco menciones rebeldes, contestaras y audaces en los medios de comunicacin.

Que pena!

Ningn diputado, senador, activista, Ombudsman o procurador de justicia le brindaron tiempo, palabras, homenajes, pginas, mensajes.

Quiz la nica referencia a su persona, que empece a leer a mitad de semana y en las primeras horas fue, la de "la domstica" ( y por qu as?) antes de que se refirieran a ella como quien era: Olivia Alejandra Ortega Avils.

Olivia Alejandra fue una mujer luchadora, si, pero de la vida. Con 40 aos de edad y tres hijas de 24, 22 y 13 aos, Olivia Alejandra tena dos das de trabajar en el domicilio donde masacraron a tres mujeres y a Rubn.

Viva en San Rafael Chamapa, Naucalpan, en el Estado de Mexico. De lunes a viernes sala a las 6 de la maana para llegar a su primer trabajo y hacia las 11 se diriga a la colonia Narvarte para hacer el quehacer y salir a las 3 de la tarde.

Tuvieron que pasar siete das para conocer su historia, que muy pronto se olvidara.

El lingista estadounidense Noam Chomsky estableca que uno de los principales recursos de la manipulacin meditica es la de fabricar conceptos distractores con la finalidad de desviar la atencin sobre los hechos tal y como son.

La solidaridad e indignacin que desat en el gremio periodstico el homicidio de Rubn sobrepaso limites, y esto se explica por si mismo revisando la situacin poltica que vive el estado de Veracruz y los antecedentes del trabajo profesional que realiz Rubn.

Pero ello no justifica la desatencin al hecho en si y a la historia de vida de todas las vctimas.

Hemos perdido la capacidad de ser objetivos, las pasiones nos dominan y nos hacen actuar de manera equivocada.

Demandar justicia no debe limitarse a exigir la verdad sobre el homicidio de Rubn o de Nadia slo por ser l, el periodista y ella, la activista. La voz deberamos alzarla y ms fuerte por una mujer que dej en orfandad a una pequea de 13 aos, y cuya nica culpa fue la de estar en el lugar equivocado, a la hora equivocada.

Hoy, no existe SAFE en HOME. El out es contundente y nos deja fuera junto con quienes han hecho de una causa justa, una bandera poltica, gremial y discriminatoria.


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