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Los Mitos de Pea Nieto

Arnaldo Cordiova/ElDiscurso
Domingo, 15 de Septiembre de 2013

Sobre el pacto se han dicho y se han difundido las ms dismbolas apreciaciones. Foto:PI/Octavio Nava       ver galería

Enrique Pea Nieto lleg al poder obsesionado por la idea de una presidencia fuerte. Todos los males de Mxico, segn l, surgan del hecho de que el gobierno de la Repblica se haba venido debilitando al extremo de que cada vez era ms incapaz de enfrentar la adecuada conduccin de la sociedad. Una presidencia fuerte era el remedio a los males de Mxico. Cmo lograrla era su propuesta. Haba que reconquistar el Poder Legislativo, volvindolo de nuevo el antiguo colaborador del Ejecutivo que siempre haba sido y haba que operar todos los cambios que eran necesarios para encauzar con tino la vida econmica y social del pas. Ese fue su programa.

Cmo hacer que el Ejecutivo y el Legislativo volvieran a marchar de consuno en la misma direccin? Con un Congreso dividido que no poda garantizar mayoras decisivas y decisorias por la pluralidad a la que haba llevado la reforma poltica, slo quedaba encontrar el medio de unificar a las diferentes fuerzas polticas en objetivos comunes o en alianzas slidas que permitieran al gobierno, precisamente, gobernar. El hallazgo se dio con el Pacto por Mxico. Nadie tuvo noticia del modo como se cocin hasta que el presidente y los dirigentes de los tres partidos lo anunciaron y lo signaron.

Sobre el pacto se han dicho y se han difundido las ms dismbolas apreciaciones. Muchos piensan que es una vil farsa que fue inventada slo para domesticar a las dirigencias de los partidos de oposicin a las que se lleg al precio. Otros nos dicen que es un mtodo eficaz de crear las mayoras parlamentarias que le hacan falta al gobierno para dar cuerpo a sus decisiones. Y no faltan, por supuesto, los que afirman que el pacto es un mero membrete sin consistencia real que se hace y se deshace a voluntad de los cambiantes intereses de las fuerzas polticas involucradas.

En realidad, el pacto parece funcionar a veces como un mecanismo de relojera y a veces, simplemente, es ignorado por sus integrantes. El hecho indudable es que siempre es esgrimido como un factor de unidad de las principales fuerzas polticas y a todas ellas les sirve para justificar y legitimar sus acciones particulares. En esta va, a veces, se llega al exceso de considerar que el pacto ha venido para imponerse sobre el Poder Legislativo y anular sus funciones. Que el pacto, de cualquier forma, le ha servido a Pea Nieto para sus objetivos es algo que ya nadie podra negar.

El nuevo acercamiento entre el Ejecutivo y el Legislativo, propiciado y garantizado por el pacto, deba llevar al segundo objetivo que consista en volver a la senda de un desarrollo econmico y social sostenido. Desde mucho antes que hiciera acto de presencia Pea Nieto, ya se haba asentado entre nosotros la idea simplista y nunca adecuadamente explicada de que para ello dependamos en todo de llevar a cabo las reformas estructurales (as se las llam siempre) que el pas requera. En todos los foros y en todos los tonos se nos atosig con la idea de que no avanzaramos y retrocederamos si esas reformas no se efectuaban.

Nadie niega ni, que yo sepa, ha negado que para salir del estancamiento en que nuestro pas se encuentra son necesarias reformas de fondo que reordenen en todos los sentidos los factores que impulsan nuestro desarrollo econmico y social. Es ms, cada vez que se advierte algn defecto en nuestras estructuras, lo natural y lgico es que se plantee una reforma. El estancamiento, la parlisis y el atraso en la economa y la sociedad hacen necesaria una mentalidad y una poltica reformista. El problema es que cada quien piensa en las reformas que se le antojan y no admite que sea buena cosa el ponerse de acuerdo en ellas.


Ello ha llevado al extremo, porque eso es lo que es, de ir planteando reformas parciales, una para cada asunto, cuando es evidente que se necesitara lo que podra llamarse un plan general de reformas o, por mejor decirlo, una reforma general que abarcara todos los aspectos de la vida social, econmica, poltica y cultural de Mxico. Pea Nieto nunca ha planteado una reforma general de la sociedad mexicana. En realidad, nadie la ha planteado, si se excepta esa reforma moral de la vida social en la que ha venido insistiendo Andrs Manuel Lpez Obrador. Pea Nieto ha planteado reformas particulares.

Sus reformas han sido hasta ahora la laboral, la educativa, la energtica y la hacendaria. Nadie podra pensar que con esas reformas se puedan proporcionar al gobierno los instrumentos para una efectiva direccin de la sociedad. Hasta ahora, las propuestas del presidente prista a nadie han satisfecho. De la laboral puede decirse que es como si nunca se hubiera hecho. Se prometieron nuevos cientos de miles de empleos y stos no se han dado. Slo ha aumentado la sumisin de las clases trabajadoras al dominio de sus explotadores. Como detonante de la economa, as se le anunciaba, es un fraude.

La mal llamada reforma educativa, ya se ha denunciado hasta la saciedad, no es de ninguna manera educativa, sino laboral. A los maestros se les va a someter a una evaluacin en la que sus pares no tomarn parte, sino slo las llamadas autoridades educativas, principalmente las de la Secretara de Educacin Pblica (SEP), que permitirn ir mandando al desempleo a los profesores que sean un elemento disruptivo en un sistema totalmente dominado por la burocracia estatal. El futuro del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educacin (SNTE), est claro, no es nada seguro. El de los maestros, a los que ahora no se les respetarn sus derechos laborales, resulta todava ms incierto.

La reforma energtica fue extremadamente parcial y limitada. Teniendo como gran objetivo el abrir nuestros recursos naturales a la iniciativa privada, principalmente extranjera, se limit a eliminar del artculo 27 la prohibicin de los contratos de riesgo y del 28 los sectores estratgicos reservados exclusivamente a la Nacin para permitir a los privados competir con nuestras empresas nacionales en el sector. Todo quedar (y las transnacionales estn a la expectativa) a merced de la legislacin secundaria que los pristas podrn aprobar por s solos.

La reforma hacendaria es otra tentativa timorata, parcial y ambigua de cambiar lo que hasta ahora nos rige. Es verdad que hay mucho de positivo en la misma; pero prevalece la indefinicin que da lugar a todos los abusos. Se pensaba que sera una reforma pro empresarial y nada ms. No ha sido as. Es una reforma recaudacionista: deja casi intocados los grandes intereses privados, ofreciendo salidas que los mantienen como grandes evasores, hinca el diente en los sectores altos de clase media, aventura un tmido rgimen fiscal de Pemex que puede permitir a la empresa nacional disponer de recursos para la inversin y no dice ni media palabra de los necesarsimos controles de la corrupcin y la impunidad.

Pea Nieto camina sobre mitos endebles e inciertos, slo sobre promesas que nadie puede saber si cumplir. Por lo pronto cada vez son menos los que creen en l.

http://www.jornada.unam.mx/2013/09/15/opinion/013a1pol

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