De La Hoya cree que Mayweather le tiene celos
Greg Beacham/AP
Viernes, 04 de Mayo de 2007
| De La Hoya aceptó el reto de Mayweather a cambio de 25 millones de dólares y la oportunidad cimentar su leyenda en el mundo del boxeo. Foto AP
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Las Vegas, Nevada, E.U.A., 4 de mayo. Floyd Mayweather Jr. menciona al destino cuando habla de su pelea del sábado contra Oscar De La Hoya.
De La Hoya cree que hay algo mucho menos glamoroso detrás de las palabras de su rival por el título súper welter del Consejo Mundial de Boxeo.
El "Golden Boy" piensa que el "Pretty Boy" está celoso.
"Creo que él me tiene envidia por todo lo que he logrado, no sólo en mi carrera como boxeador", comentó De La Hoya. "Yo aprendí mucho sobre Floyd Jr. a través de su padre. Durante los años, (Floyd padre) me hablaba de él (Floyd Jr.). Me decía 'él está celoso de ti. Quiere ser como tú"'.
Floyd Mayweather padre fue el entrenador de De La Hoya durante seis años antes de esta pelea, y estará sentado en primera fila por cortesía de las taquillas que le regaló Golden Boy Promotions.
Aunque se rehusa a escoger un favorito para el combate entre su hijo y su ex pupilo, su sello debe estar presente en ambos púgiles.
De La Hoya finalmente aceptó el reto de Mayweather a cambio de una bolsa de 25 millones de dólares y la oportunidad cimentar su leyenda en el mundo del boxeo.
"Quiero ayudar al boxeo, hay mucho futuro en este deporte", comentó De La Hoya. "Este es el deporte en el que me crié. Le debo todo. Es muy deber tratar de ayudar al boxeo, y hacerlo tan o más popular que hace varias décadas".
Para lograrlo, el descendiente de mexicanos aceptó un gran desafío.
Mayweather es un campeón con carisma, talento extraordinario y velocidad. También tiene una personalidad fuera de lo común, al igual que los púgiles a los que admiraba mientras crecía en Michigan.
Pero Mayweather todavía tiene el apetito por vencer a De La Hoya, el niño dorado del boxeo al que, según Mayweather, todo le cayó del cielo, mientras él tuvo que trabajar duro para llegar al sitial que ahora ocupa.
Mayweather incluso puso en tela de juicio la integridad y valentía de De La Hoya durante la campaña de promoción de la pelea.
"Esta es la única forma que puedo llegar a ser lo que quiero ser", expresó Mayweather. "Es el único reto que me queda. Después de eso, ¿qué mas hay? ¿Qué puedo hacer que valga la pena?".
La habladuría de Mayweather es típica de un boxeador fanfarrón, pero una lectura más detenida deja ver a una persona desesperada por respeto, por atención, por reconocimiento a sus logros como peleador, empresario y padre de familia.
El gladiador de 30 años también sabe que esta pelea es su mejor oportunidad para trascender al deporte, y no tiene ninguna intención de desperdiciarla.
Cuando era seguido por las cámaras de televisión como parte de un reality show del canal HBO en anticipación a la pelea, Mayweather se apoderó con gusto del papel de villano, lanzando billetes de 100 dólares a la cámara, derrochando dinero en apuestas en partidos de la NBA, y hablando con groserías a diestra y siniestra.
Mayweather dice que la reyerta es la culminación de todo lo que ha hecho en sus 15 años en el ring. Incluso asegura que se retirará después de esta pelea, aunque pocos le creen.
De La Hoya detecta algo más que ambición en los ojos de Mayweather. Celos.
Y son esos celos los que enfurecen a De La Hoya.
"Se trata de crear tu propio ejemplo y legado", dijo De La Hoya. "No trates de derribarme tan sólo porque no te caigo bien. Su papá tenía razón. Siempre me decía, 'no es una buena persona. Está rodeado de malas personas'. Bueno, era verdad".