Federer pulveriza a Murray y suma su quinta corona del US Open
Eric Nuñez/AP
Lunes, 08 de Septiembre de 2008
| Roger Federer humilló 6-2, 7-5, 6-2 a Andy Murray para proclamarse por quinto año consecutivo campeón. Foto:AP
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NUEVA YORK, EE.UU. El Expreso Suizo volvió a rugir.
Roger Federer humilló el lunes 6-2, 7-5, 6-2 a Andy Murray para proclamarse por quinto año consecutivo campeón del Abierto de Estados Unidos.
Federer sumó su 13ra corona de Grand Slam y quedó a tan sólo una más de empatar el récord histórico de Pete Sampras.
Fue su primer título en uno de los cuatro torneos grandes, teniendo que esperar hasta el último de la temporada para salvar un año que sólo para un tenista de su sublime estirpe podría considerarse como fatídico.
"Me tocaron algunos malos momentos en los Grand Slams este año, así que llevarme este es increíble", dijo Federer. "Lo es todo para mí".
Ya son 34 triunfos y cinco coronas consecutivas en Flushing Meadows, esto último un hito que no se lograba desde que Bill Tilden se consagró pentacampeón entre 1920-25 .
Con 27 años, alcanzar y dejar atrás los 14 Slams de Sampras parece un hecho inevitable.
¿Supersticioso con el número 13?
"Una cosa es segura. No me voy a parar en los 13. Eso sería fatal", declaró Federer en la cancha del estadio Arthur Ashe, justo cuando empezaba a ser arropado por la noche neoyorquina.
Federer llegó aquí sin su aureola de invencibilidad, desbancado por Rafael Nadal del puesto número uno del ranking mundial que había ostentado durante cuatro años y medio. Parte de los problemas de Federer en el primer semestre de 2008 se debieron a que padeció monocleosis.
Sólo había ganado un par de títulos en torneos de tercera categoría (Estoril y Halle), su menor cantidad a esta altura del año desde 2002 y ninguno en canchas duras, la superficie del Open estadounidense.
Se comentaba que ya no era el de antes, que había caído un declive irreversible. Todo por un año irregular, aunque cualquier otro tenista se moriría por tener una campaña como la de Federer.
Se clasificó a tres finales seguidas de Grand Slam, perdiendo ante su némesis español Rafael Nadal en Roland Garros y Wimbledon, y cayó ante Novak Djokovic en la semifinal de otro (Australia). Corría el riesgo de completar su primer año desde 2002 sin un título grande.
Pero Murray sorprendió a Nadal en las semifinales aquí y Federer se dio gusto con la inexperiencia del británico 21 años en su primera final de un Slam.
Tal vez la manera más apropiada de describir el año de Federer es que simplemente, por lo menos hasta ahora, no jugó a su estándar habitual.
"Me topé con el mejor jugador en la historia. Puso las cosas en su lugar", declaró Murray.
Apenas 1 hora y 51 minutos le tomó para subyugar a Murray, quien intentaba convertirse en el primer varón británico en ganar un Slam en 72 años.
Pulverizando las pelotas con precisión, Federer barrió los últimos cuatro juegos del primer set para cerrarlo en 26 minutos frente a un Murray despistado. Era la mejor versión de Federer, el jugador que deja la impresión que flota en vez de correr por la cancha.
Murray insinuó más en el segundo set, logró remontar un 2-0 en contra y se puso 0-40. Ese tercer juego debió haber sido para el nacido en Escocia. Luego que Federer levantó la primera bola de quiebre, una de sus devoluciones en el siguiente punto --dirimido en 14 golpes-- picó afuera, según se pudo apreciar por televisión. La misma no se cantó y Federer sobrevivió.
"Ese fue el momento clave", dijo Federer. "A partir de ahí empecé a jugar suelto, como acostumbro hacerlo".
Federer pisó el acelerador a fondo, acaparando nueve de los primeros 10 puntos del tercer parcial para ponerse arriba 5-0.
Se tardó un poco en liquidar el partido al sufrir un quiebre cuando sacó 5-1, pero el desenlace ya estaba cantado. Murray sacó varias pelotas exigidas hasta que finalmente enterró una devolución de derecha en la red.
Consumado el triunfo, Federer dejó caer su raqueta, se desplomó de espalda en la cancha y dio rienda suelta al festejo.
"Le dije que ha tenido un años fenomenal, sin importar lo que los demás digan", contó Murray sobre lo que le dijo a Federer tras el final del partido.
Federer admitió que llegó a irritarse "un poco" por los cuestionamientos sobre su nivel y tener que soportar con las "recomendaciones" que le llovían para resolver sus problemas.
"Ojalá que esto calmé a toda esa gente que llamaba a la casa de mis padres para estar dando consejos", bromeó.